14 SEÑALES QUE TE INDICAN QUE TU VIDA NÓMADA ESTÁ TERMINADA (o la tenés en pausa)

14 SEÑALES QUE TE INDICAN QUE TU VIDA NÓMADA ESTÁ TERMINADA (o la tenés en pausa)

Tu vida nómada está terminada ¿Cómo saberlo?

Bien, supongamos: un día pateaste el tablero: “me voy a la mierda” dijiste. Te aburriste de haber estudiado 25 años de tu vida por una escolaridad que, al final, no te sirvió para nada. En algún momento te cansaste de tener ese trabajo porque sí, de contar los pesos a fin de mes o buscarle el sentido a tu vida solo esos 20 días de vacaciones.

Agarraste tus pocas cosas, saliste con tu mochila al hombro y comenzaste un peregrinaje lleno de sueños por cumplir y la certeza de que tu vida nómada te daría todo aquello que te faltaba.

Viajaste, conociste, te perdiste en los mapas, bajaste 10 kilos, ganaste juventud, te enamoraste en otro idioma, extrañaste, lloraste, te reíste, pasaste resacas en hostels con gente extraña, comenzaste a contar amigos por continentes y encontraste incontables momentos de plenitud como nunca lo habías hecho en los 25 años que estudiaste o en aquel trabajo porque sí.

Pero un día tu mochila comenzó a pesar un poquito y a susurrarte por las noches que ya era tiempo de volver un ratito a tu tierra. Que no debe ser tan grave, que no debe estar todo tan mal, que mira que si vuelvo ahora con esta nueva cabeza las cosas van a ser diferentes, que hay mucho por hacer allá, que igual esta vida nómada es para siempre y que puedo vivir allá con el espiritu de aventura que gané acá.

Al final. Volvés.

Ya en tu querida tierra, como esa rana que se va hirviendo a medida que aumenta la temperatura del agua, no te vas dando cuenta que ese espíritu nómada se te va quedando en el camino. Por eso, mi amigo o amiga viajera, acá te dejo una lista (porque todos amamos las listas) para que puedas detectar las señales que te indican que tu vida nómada está terminada (o, al menos, la tenés en pausa).

Señales que tu vida nómada ha terminado

1- Cuando estás pensando de manera seria y obligada en comprarte una licuadora.

2- Cuando te subís a la balanza.

3- Si sacás la tarjeta de descuento del supermercado y podés comparar los precios de la leche en diferentes locales.

4- Si ya te anotaste al curso de yoga y pagás por mes.

5- Si caminás 10 cuadras con una mochila medianamente grande y se te cae un lagrimón por la nostalgia.

6- Cuando esas 10 cuadras se convierten en 20 o 30 y ese lagrimón se te pianta por el cansancio y no por la nostalgia.

7- Cuando posteás al menos una vez por semana los recuerdos de Facebook de cuando eras hippie en Centroamérica o intentabas comunicarte con un lituano en un hostal de Cracovia.

8- Cuando tenés que llamar a un plomero.

9- Si ya te saludas con el verdulero de la esquina o te sabés el nombre de la vecina que tose toda la noche.

10- Cuando hace mucho tiempo no entrás a páginas como Couchsurfing, Skyscanner.

11- Cuando se te vence la membresía de Workaway (o páginas similares).

12- Cuando podés ir a dos cumpleaños familiares seguidos.

13-  Que te parece una infamia tomarte un bus que dure media hora su recorrido y, encima, que tengas que ir parado.

14- Cuando sentís ese vacío irremediable de no tener una fecha de salida del lugar en que estás viviendo ¿Lo conocés? Esa sensación de no tener que irte de donde estás y no estar obligado a buscar el próximo lugar donde dormir, ni mirar a tu mochila con odio ni extrañar un ropero, una cama o un desayuno repetido en una mesa día tras día.

Pero no te preocupes si detectas en vos algunas de estas señales, porque ahí es cuando te das cuenta de que para que exista el goce de la vida nómada debe haber momento de pausa y acordarse, aunque sea por un ratito, que las raíces son las que nos hacen caminar.

¿Y vos viejo Nómada? ¿Qué otras señales te han indicado tu peligro de extinción?

14 thoughts on “14 SEÑALES QUE TE INDICAN QUE TU VIDA NÓMADA ESTÁ TERMINADA (o la tenés en pausa)

  1. Hola Nicolás:
    Desde que te leo me doy cuenta que si no me hubiera puesto de novia tan joven me hubiera dedicado a viajar por el mundo.
    Si bien ahora viajamos con Ricardo, haciendo uno o dos viajes por año, volvemos a ver a la flia y a descansar.
    Pienso que como tú ya lo hiciste por mucho tiempo, debes sentir que es hora de parar y asentarte en… algún lugar…aunque dudo que el deseo de deambular se te vaya a agotar.
    Suerte y segui disfrutando de esa vida nómada. El tiempo fijará tu destino

    1. Nunca es tarde para viajar y hay miles de maneras de hacerlo. Ustedes encontraron su forma y eso es lo que importa. Brindo por eso!!!
      El viaje siempre está, porque una vez que te picó el bicho no hay vuelta atrás.
      Gracias por comentar!!
      Abrazo!!!

  2. Hola Nico.

    Si yo se hace tiempo que me gusta la vida estructurada, planificada con una remuneración regular; se me fué hace mucho el sueño de ir a ….. bueno yo me siento bien y….. tranquilo, Me preocupa -en cierto modo- cuando me subo a la báscula y veo que peso 5 Kg de mas, me fastidia que ya no voy a cumplir sesenta. Me siento bien en Londres, trabajando, aprendiendo, bebiendo Real Ales, en cierto modo, a veces me considero un satélite desplazado y no quiero parecer vulgar. A ti te habrá pasado que al volver tienes carrete si quieres contar sobre tus idas y venidas, porque a mi cada vez que vuelvo a Madrid o a mi pueblo siempre la gente quiere saber, me consideran interesante, solo por el hecho de que yo me desplazo y desaparezco, la cierto es que soy una persona que se siente bien en muchas partes, que necesita una base real donde volver y descansar unos meses y volver a desplazarme un tiempo para volver a mi base otro tiempo.
    Un abrazo amigo.

    1. Yoni querido! Por supuesto, siempre que se vuelve al lugar de origen nos traemos las historias. Y ellas tienes que salir para que cobren vida en otros!
      Disfrutá ese Londres y esa Real Ales!!! Nos vemos en el camino !!!

  3. Hola Nico, un placer leerte. Te escribo desde Milan, pero soy Argentina. Aquí me detuve luego de tres años de vida nómada, luego de haber transitado todo ese proceso que describís perfectamente. Pero ¿Sabés qué? Estoy en un proceso de “resignificación” de la primer etapa de mi vida. Porque mis años de viaje fueron (lo son todavía!) maravillosos, pero ya no miro para atrás con desdén y fastidio. Esa sensación fue el motor para salir, lo reconozco.
    Me decidí a pararme en Italia porque encontré el amor y una carrera universitaria que reune gran parte de mis pasiones: estudio un posgrado que se llama “Economía del turismo” y me tiene fascinada. Porque así como me gusta la mochila, la improvisación, el viajar a dedo, los campamentos y la fotografía, me apasiona también armar planillas de excel, flujos de fondos … jajajja. Cuando me fui de viaje pensé que enterraba a la Contadora Pública que vivía en mi, como si fuera un ser extraño, pero hoy me doy cuenta, que a través de mis años de viaje, estoy mutando en otra cosa. Y todo sirve.
    He decretado a toda mi vida un proceso nómada, dentro del cual existen estos momentos de quietud, necesarios para reflexionar y poner en valor las cosas.
    En en hemisferio norte está llegando el invierno, hoy llueve, y me puedo quedar en la cama, mejor dicho MI CAMA, a leer sin descanso. Ciertos placeres de la sedentariedad.
    Vuela un abrazo.
    Nina

    1. Que maravilla Nina! Mientras te leía me veía en todo reflejado. Por supuesto que este post tiene mucha ironía y que estoy muy de acuerdo con vos: en ese proceso de resignificación de aquella primer etapa que tan necesaria fue para tomar las decisiones que tomamos (en algún momento miré con desdén para atrás, hasta que aprendí en vivir en gratitud por todo el camino recorrido). Esto de que “todo sirve” es tal cual, cuando dejamos algo y comenzamos otra cosa nueva no partimos de cero, nunca. Transmutar las pasiones y saber que todo tiene que ver con todo.
      Muchas gracias por tu comentario, me hace feliz saber que somos muchos los que pasamos por procesos parecidos!
      Abrao!!

  4. Nicolás es muy lindo leerte y comparar vivencias. Primero me recibí, me casé, tuve hijas y me divorcié.Ahí comencé a tener ese enorme deseo de conocer el mundo y vivir otras culturas. Ese deseo se concreta una o dos veces al año, con programas no tan nómades como los tuyos y siempre las experiencias son muy ricas y llenan el alma de sensaciones, sentimientos, asombros que no te brinda la vida de todos los días. Tener un lugar donde anclar y regresar es la estación donde recargar el combustible para emprender otra aventura e ir llenando la mochila de renovados placeres y vivencias. El espíritu curioso nunca dejarâ de existir y en eso va yendo la vida.

    1. Que genial Cristina!! Por supuesto, tener un lugar donde anclar muchas veces es necesario. Lo importante es que si te gusta viajar, hacerlo. Hay tantas maneras como personas en este mundo.
      Brindo porque tu espíritu curioso no se apague nunca.
      Abrazo!!

  5. Hola Nicolás…me encanta leerte porque trasmitís tus vivencias con tanta pasión…he tenido mi vida nómada
    y me fascinaba con cada lugar y cultura …hoy tengo dos hijos maravillosos y estoy anclada ( no para siempre ) en Córdoba. Soy una soñadora y en cualquier momento suelto amarras y empieza mi vuelo…
    Va un abrazo gigante !

  6. Hola Nico… sabes, estoy viajando hace 10 meses y hoy me encontre con este articulo tuyo y en mi caso me pregunto: cómo sera el regreso? y al leerte me cuestiono aún mas como sera, como seré al volver… extraño a veces y tengo ganas del abrazo con todos, pero luego encontrare eso que has encontrado? Una especie de pausa que sigue conectandose en armonia con el nomade y con el sedentario que vive en uno…. pienso en voz alta… gracias x tus palabras, me gustan y agradezco que pongas en ellas tu pasion y la transmitas, a mi no me sale tan bien como a ti. Espero si estas x el paisito cuando vuelva que podamos conocernos, un abrazo desde Colombia

    1. Hola Ana!! Muchas gracias por tu comentario. Para saber cómo sería el regreso hay que regresar. Lo bueno es que si no te sentís a gusto, ya sabés que podés salir cuando quieras.
      Una vez que te diste cuenta que podés dar un paso, y luego otro, y luego otro…las salidas de hacen más fáciles.

      Abrazo y disfrutá Colombia!!

      Pd. Claro, ya sabés dónde contactarme para hacer una juntadera.

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