DESAYUNAR ESCRITURA: LAS PÁGINAS MATUTINAS (una técnica para eliminar tu bloqueo creativo)

DESAYUNAR ESCRITURA: LAS PÁGINAS MATUTINAS (una técnica para eliminar tu bloqueo creativo)

Este post puede que sea sobre escritura creativa, puede que sea sobre el bloqueo. También puede ser las ganas de compartir lo aprendido. No tiene que ver sobre viajes. O sí. No sé.

Puede ser muchas cosas, pero no es solo para escritores o viajeros que gustan de escribir. Esta experiencia que te voy a compartir, según Julia Cameron (de la que ya hablé en este post) también funciona con pintores, músicos, carpinteros, amas de casa, abogados o personas que quieran ser más creativas. “Más allá de tus limitaciones o de tu trabajo actual las páginas matutinas te funcionarán” dice en su libro El camino del Artista.

Todo parece indicar que esta es la segunda parte de la serie de Escritura Creativa. Así que bienvenido.

Estás bloqueado. Si, ya sé. Todos pasamos por ahí ¿Te pensás que Córtazar no tuvo alguna época en que se quedaba mirando la máquina de escribir mientras se prendía el cigarro número veintitrés? ¿O que Neruda no le reclamaba a la Luna que le baje alguna prosa? Si estos gigantes tuvieron sus baches ¿qué te hace pensar que vos no los podés tener? 

Pensemos: te sentás frente a la computadora a escribir. Todo está en blanco y no te sale nada. Dejás de lado la escritura porque te decís: “hoy no estoy inspirado” y te ponés a ver el último capítulo de “The Walking Dead”. 

Al otro día te sentás otra vez. Tenés dos millones de ideas que estuviste pensando. Ponés los dedos en el teclado y… nada sale. Tres palabras. Borrás dos. Escribís cuatro líneas a duras penas, sudando la gota gorda del esfuerzo. Te das cuenta que no tenés idea de lo que querés escribir. Te distraés. No estás inspirado. Te parás y abrís la heladera a ver que hay para comer. Ves el queso. Te olvidas del asunto de la escritura. 

 

Así te pasás la vida, frente a una pantalla color blanco y un cursor que tintinea como el segundero de una sala de espera. 

 

La escritura es un músculo que debe ejercitarse. Cuanto menos ejercitado esté más te va a costar ponerlo a trabajar de manera óptima. Es como no salir a correr regularmente: cuando lo hacés, a las dos cuadras estás escupiendo los pulmones del ahogo y querés morirte en ese mismo instante. 

 

Por eso tenés que tener en cuenta una cosa: cuánto más escribas, más fluido lo vas a hacer.  Mientras te mantengas escribiendo más ideas se te van a venir y más vas a escribir y más ideas se te van a venir y más vas a escribir y más ideas y más escritura y así sucesivamente. 

Es un círculo. Dependendiendo si lo ejercitás o no, puede ser positivo o negativo.

 


¿Cómo escribir cuándo lo que no podemos es, precisamente, escribir?

Dice Julia Cameron “Lo primero que necesitas para rescatar tu creatividad es saber dónde encontrarla”. Por más que te fascine la historia, la estética y lo visual, la creatividad no la vas a encontrar en el cuarto capítulo de “The Walking Dead” o en ese queso que encontraste en la heladera. Lo que Julia Cameron propone es que debés buscarla en tu interior. Porque tu creatividad aún sigue ahí. 

Somos seres creativos por naturaleza ¿no te das cuenta? Somos capaces de crear vida, de crear emociones en el otro: risa, llanto, amor, odio, ternura. Somos creadores innatos ¿Cómo puede ser posible que perdamos la creatividad? No, no es posible. Tu ser creativo está ahí, escondido por alguna razón. Por eso, la querida Julia, recomienda un ejercicio para (re)conectar nuestra capacidad creativa: “las páginas matutinas”

 

¿Qué son las Páginas Matutinas? 

 

Son tres páginas escritas en manuscrito todas las mañanas. Hay que hacerse de un cuaderno, una lapicera y nada más. Es una especie de meditación literaria. Lo recomendable es hacerlas ni bien te levantes, con todo el pelo despeinado, entre los bostezos y la pereza, mientras se va calentando el café en la cocina. 
Son innegociables, siempre las vas a hacer. Si no tenés ganas de hacerlas empezá por ahí y escribí: “hoy no tengo ganas de escribir”

No importa lo que escribas, ni cómo lo escribas. Al decir de Natalie Goldberg (otra genia de la escritura y los libros para creativos), cuando hablaba de la escritura automática, la mano debe estar siempre en movimiento y sin que se frene. Cuando se detenga, no pienses, solo seguí escribiendo. No importa qué: lo mismo que pusiste antes, escribí que no podés escribir, que te vino el bloqueo, que te gusta el queso o contá lo qué pasó en el capítulo anterior de The Walking Dead. No importa. Lo medular es escribir.  

 

Qué rico es Italia y el jamón. Hoy inauguro nuevo cuaderno mientras el motor de la heladera no deja de sonar. Me acabo de preparar el mate de té, esta vez con manzana, jengibre y miel. Hoy salió el sol por primera vez desde la semana pasada. Es otra energía, a pesar de que mi caligrafía apesta

 

“Las páginas matutinas no pueden hacerse mal. Estas divagaciones diarias no pretenden ser arte” dice Cameron. ¿Sabés lo qué pasa? Creemos que cuando nos sentamos a escribir tenemos que hacer un texto merecedor de un premio Nobel o, su versión low cost, el premio de Príncipe de Asturias. Te aviso: nadie, salvo Galeano, ha escrito un Best Seller a la primera (que crack que fue Galeano ¿eh?). Además, para ganar un Nobel o, aún más, el Príncipe de Asturias, tenés que tener al menos 85 años. Así que no tengas muchas pretensiones.

Pensar en la excelencia de la prosa al primer intento es un pensamiento siniestro, cruel y, si se quiere, injusto. Desde niños nos acostumbran a un mundo que busca el 10 y reprueba a quien no alcance ciertos parámetros. Crecemos con el miedo a la exposición y el fracaso, nos ponen reglas en los juegos y números al conocimiento. 

 

Por eso, basta de la búsqueda de la excelencia a la primer estrofa y del miedo a que todo lo que escribas no sea bueno. Te aviso una cosa: la mayoría de lo que escribimos es una porquería ¿Te pensás que Saramago no tiraba sus papeles a bote de basura? ¿Pensás que Poe publicaba cada palabra que le salia entre humo y humo de su pipa de opio?

 
 Escritura automática

En las páginas matutinas escribí todo lo que te aqueja, los enojos, las preocupaciones, las dudas, toda esa existencia que tenés y se revuelve en el fango y tu inconformismo. Todos tu miedos. Todo eso que querés. Todas las felicidades que vas recolectando, los momentos en que te sentís pleno, ese amor que te dejó, el que anhelas, este actual que se está tomando el café a tu lado. Todo. Anotá todo. Sin filtro.  Mandá todo a la mierda y concentrate en algo tan simple como lo es un papel, un lápiz y tu mano. No frenes el músculo. Pensalo como algo mecánico. Dejá que fluya.

La verdad hoy no tengo ganas de escribir estas tres páginas de mierda. Siempre es lo mismo conmigo. No sé sostener. No sé sostener el entusiasmo ¿será que soy la única persona así? Cuando se me viene a la cabeza todo lo que quiero generar me paralizo.

Natalie Goldberg lo llama “apuntar a la yugular”: “si escribís algo que te da miedo, zambullite en eso, probablemente está cargado de energía, de belleza, de verdad”. Te aconseja también que no releas lo que pusiste: tu escritura matutina es puro “Aquí y ahora”. No se lo muestres a nadie  porque eso es tuyo y solo tuyo (salvo que escribas un post en un blog sobre las páginas matutinas  y te llames Nicolás Marrero y te importe una mierda que te lean y sepan que tenés miedos y que te paralizas y que no podés sostener tus ideas y todo eso).

 

Julia Cameron dice: “Tres páginas sobre cualquier cosa que se te pase por la cabeza, eso es todo lo que tienes que hacer […] Hazlo hasta que hayas llenado las tres páginas. Haz lo que sea para llenar esas tres páginas

Esas páginas te van a llevar a descubrirte en lugares que no tenías idea que estaban en tu cabeza. El músculo, que se va moviendo solo, te va a hablar y vas a ver que te metés de frente con tus miedos, inseguridades y te vas dando cuenta de la cantidad impresionante de afirmaciones negativas que tenemos incrustadas. 

No sé que más escribir. Suena la heladera con toda la furia. Ayer fui a comer a lo de Francesca y el novio. Estaba la madre. Hablaba en italiano, no entendía una mierda. Bueno, a veces si… pero cuando se ponía a hablar en calabrese era como si me estuviese hablando en chino mandarín. Yo decía que sí por las dudas. Tomamos vino blanco. Tengo que lanzar la promoción de los libros y el mentoring pero ¿sabés qué? en ese yo interior siento que no se va a mover nada y que nadie va a estar interesado ¿Cómo va a cambiar algo si mi convencimiento interno me dice que nadie va a comprar? Si atraigo el No, es obvio que va a venir el No. Abundancia, Marrero. Pensá en abundancia. Cómo cuando estás en la ruta que te abunda la certeza, la seguridad y la confianza. Ahí sos gigante ¡Ah! Claro, pero que pelotudo… ahí está. Trasladar el pensamiento de la abundancia de lugar. La concha de tu madre heladera, no parás nunca de sonar.

Yo llevo un mes escribiendo estas páginas. Fijate en la pantalla de este blog. Ojeá a tu derecha y mirá la cantidad de post que he publicado en Octubre y Noviembre. Mirá la cantidad que publicaba antes. No es que me hice más creativo, simplemente conecté con la simpleza de la hoja y la letra. Dejé que el músculo trabaje, por eso este post tan agotadoramente largo. Ya no me ahogo a las dos cuadras y aún debo algunos capítulos en The Walking Dead.

 

 

8 thoughts on “DESAYUNAR ESCRITURA: LAS PÁGINAS MATUTINAS (una técnica para eliminar tu bloqueo creativo)

  1. No se porqué hoy domingo llega tu post a mí. Pero seguramente algo del infinito que no entiendo, ni quiero, comprendió lo que me esta haciendo falta. Algo que hace tiempo hacía y dejé, quizás por temor a aquello que pueda fluir. Siempre es miedo. Gracias por aparecer y recordarme que quiero salir a correr y lo postergo y que escribir es un deseo muy profundo que dejo de lado, cada día, con mil excusas.
    Abrazo del alma!!

  2. “No sé sostener el entusiasmo ¿será que soy la única persona así? Cuando se me viene a la cabeza todo lo que quiero generar me paralizo.” Ja ja 100% identificada… será que llegaré a escribir tanto como uds?? Gracias genio, me encantó!!!

  3. Hola Nicolás! Muy bueno el post, definitivamente invita a escribir las páginas matutinas 🙂
    Ahora vuelvo al módulo 2 del taller para seguir avanzando!
    Un abrazo

  4. Hola, Nico!
    Supongo ya llevás más de un año y medio, jaja. Yo llevo 6 años ininterrumpidos, cada día, y es el ejercicio más auténtico y bello que aprendí de Julia Cameron. (Por cierto, ese libro fue un regalo de un amigo escritor; me cambió la vida, mi manera de enfrentarme a ella, y a la escritura, también). Un placer haberte encontrado.
    Fuerte abrazo,
    Poli.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *