BRUJO DEL RELOJ

BRUJO DEL RELOJ

Él recuerda aquella vida, hace tantas atrás. Su vista camina al costado de una ruta sin nombre, mezclada con el aliento de una ciudad lunática o algún bosque narcótico.

Sus sonidos vagabundean en recuerdos de mundos que conoció, se mezclan y crean universos sonoros de selvas, alguna estacion de tren y bares de tertulias.
No conoce edades. Recorre la vida inmune a ese goteo inevitable del segundero.

Ya no cuenta sus años en calendarios, ahora lo hace en viajes.

Sus recuerdos son intemporales. Son aromas, tristezas, vientos en la cara, lluvias, idiomas, amores rotos y amigos desconocidos.
El cuerpo de aquella ciudad que fue tan parte de él. El sabor de aquella boca jadeante de  presente e intensidad.

¿El hoy es ayer o el mañana es hoy?
Ya no lo sabe. No le importa, no necesita ponerle números ni palabras a los días.
El sol sale y se vuelve a ocultar. Solo eso.
Cayó en la certeza de que cada amanecer vive por si mismo.

Así, el brujo del reloj, es capaz de tocar cada momento en esta existencia.

Mira con ojos de quién nace a cada instante. Mira con ojos nuevos cada día.
El sabe que respirar con el alma limpia y caminar a pasos livianos, lo harán perdurarse en ese arrullo continuo del tiempo.


Referencia al título:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *