PENSAMIENTOS DE UN MIERCOLES EN LA MAÑANA

PENSAMIENTOS DE UN MIERCOLES EN LA MAÑANA

Al respecto de las cosas qué pensar y todo eso, le propuse nuevamente una intervención al zoquete éste que tengo por compañero de viaje y me decidí a contrarrestar tanta solemnidad en el discurso del viajar y todas esas mierdas.
Hola, soy Eduardo López y esta será mi segunda intervención luego de unas breves recomendaciones del por qué no hay que viajar.
Otra mañana fuera de casa, de mi casa, de aquello que, por más infeliz que me hiciese, sabía que siempre iba a estar ahí. ¡Ay! Es tan lindo saber uno de su infelicidad y estar cómodo en ella. Porque la comodidad, usted sabrá, es ignorancia y la ignorancia es felicidad. He ahí la contradicción.
El día amaneció lloviendo, frio, gris, un asco. Los truenos se sienten con el retumbar de las paredes. La alarma suena ¿para qué mierda la puse? ¿tengo algo que hacer? ¿Quién carajo me apura? Duermo diez o quince minutos más. La puta que lo parió! Tengo que mear. Voy al baño. Aprovecho y abro la mochila, sacó algo de ropa y  decido quedarme levantado, aunque esté lloviendo ¿Justo ahora tenía que empezar la temporada de lluvias? Discrepo con mi compañero de viaje, la lluvia no es solo agua cayendo, es la infamia más celestial que a uno le puede pasar cuando viaja.

Está todo perdido. McDonal´s en Leningrado.
(si lo se, nada tienen que ver las fotos con lo escrito)
Poco a poco me voy sintiendo cómodo, mi compañero de viaje está un poco inquieto, pero yo estoy llegando a ese aburrimiento vital que hace de mi desdicha una felicidad plena. Hace un tiempo tengo mi cama, conozco las calles, me siento más seguro en un lugar que conozco y ya me conoce.
¡Uf! Esto de estar vagando por ahí me agota. Al otro no, siempre anda mirando para dónde ir, qué hacer y por dónde moverse. Sin preocuparse por lo que vendrá, por donde dormiremos o que haremos para sobrevivir. “Vos tranqui, Eduardo” me dice el muy hijo de puta ¿Tranquilo? ¿Tranquilo quiere que me quede? Yo ya estoy mayor (notese que en las cuatro palabras hay “y” griega), debería estar pensando en todo lo que viene: años, vejez, casa ¡tengo que llevar una vida normal para que luego no me agarre mal parado! ¿Acaso no piensa en todo esto este tipo?
“Nuestro Karaoke te hace ver HOT” WTF ?!
Bucarest, Rumania
Baño público en Cophenague, Dinamarca
Aunque debo reconocer, no sin antes aclarar que no estoy diciendo que esté de acuerdo, que sí, un poquito está bueno esto de viajar, pero es demasiado el trabajo para mi. Piense usted un poco, imberbe lector ¿qué necesidad de andar complicándose? Yo le voy a ser clarito: al principio está lindo eso de ir para acá o para allá. Sí, claro. Pero es igual que el amor: al principio usted estará fascinado y después, poco a poco, la distancia y la repetición comienza a ganarle. El viajar es igual: cuanto usted más viaje menos querrá viajar. Usted verá que poco a poco el cansancio comienza a protagonizar su vida, le comienza a pegar en la espalda y la convierte en una lenta y agónica incomodidad.

 

Por eso, se lo digo: si quiere irse de viaje, váyase; pero como máximo unos quince o veinte días, no sea cosa que olvide lo patética y cómoda que era su vida.
Llame ya!

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