México, los mayas y la comida

La Cultura Maya es algo que me ha sorprendido y que no tenía en mis planes. Es decir, sabía de ellos obviamente, pero una cosa es estudiarlos en la escuela y otra cosa es respirar su aire, caminar sus ruinas y comer su comida. Impacta ver como a pesar de quinientos años persecución y saqueos las tradiciones, transformadas por el paso de las décadas es cierto, aún se mantienen al pie del camino.

Sus ruinas aún se mantienen en pie, algunas restauradas y otras tal cuál el mundo las vio nacer hace siglos atrás. Apegadas a un sistema donde la economía es lo que prima, hoy redundan en grandes ganancias turísticas. Los pobladores originarios de esta civilización están condenados a ver pasar las ganancias gordas de las construcciones que sus ancestros erigieron.


Chilaquiles, la primer comida mexicana que probé. Picante y sabrosa!

Bistec a la Mexicana. La bebida violeta que se ve se llama Jamaica, derivado de una flor.
Totalmente adictiva para los días de calor
Yo soy un enamorado de la comida, aunque no parezca porque desde que me decidí a vivir viajando hace más de un año y medio, he perdido doce kilos. Mi cuerpo ha encontrado un balance entre mi altura, mi peso y lo que mi estómago pide para llenarse.
La comida es un transportador hacia otras culturas, el filtro que nos enseña cómo cierta civilización se vincula con el medio que lo rodea y su historia. México tiene una enorme tradición culinaria que, también, ha sobrevivido a quinientos años de saqueo y colonización.

La cocina mexicana tiene una enorme variedad y cantidad de alimentos que se han extendido al mundo: el maíz, el chile, palta o el frijol son parte de un listado casi interminable. La comida prehispánica se mantiene al día de hoy, gracias a la fortaleza del legado de las civilizaciones originiarias de la región. Por supuesto que con el paso del tiempo se ha ido mixturando con otros ingredientes provenientes de otros lugares del mundo. Piense amable lector: en todas partes del mundo hay un lugar donde comer comida mexicana y no así, comida de Mongolia o de Guinea Ecuatorial.

México aún habla con sus antepasados a través de la cocina, una tradición que aquellos españoles que enfundaban sus espadas en las cruces no pudieron pisotear ni erradicar, tal vez maravillados por el placer de comer una tortilla de maiz, un taco pastor o un pollo pibil envuelto en hoja de plátano.

Por una cerveza te dan toda esta cantidad de comida en la playa de Progreso, Mérida
Pollo pibil sobre hoja de plátano

Cociné para mis couchsurfers comida tipica de uruguay: Pizza

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