BRUSELAS: Año nuevo, el rey y las reglas

31 de diciembre en la noche

El Año Nuevo en Bruselas me hizo conocer otra manera de ver ciertas cosas y costumbres.

El Rey (si, tienen Rey) todos los años decide sacar unas monedas de su alcancía y le regala al populacho unos fuegos artificiales. Para que se encandilen un poquito y la gente lo aplauda, por lo menos, una vez en el año. Para esto el transporte público (sea Tranvía, Metro o Bus) se declara gratis entre las 20.00 y las 2.00 aproximadamente (esto dudo que lo pague el Rey, seguro lo pagan los mismos ciudadanos con sus lindos impuestos que muy gustosamente pagan) (que está muy bien, yo no digo lo contrario)

Para mi, Uruguayo y criado arriba del Custcsa (buses de transporte público de Montevideo) fue un Shock Cultural. En mi país, a los sumo, ponen más líneas de buses en ciertas festividades (obvio que en año nuevo o navidad NO TRABAJAN). Esto lo ven como un gran favor que le hacen al pueblo uruguayo. Es que, en este caso, la ecuación para los del transporte público uruguayo funciona al revés: “Vos andas porque yo te llevo y por eso hago lo que quiero con tu transporte público (que no es tuyo, obvio, es mío)”. Tal es así que se olvidan que en realidad lo dice su nombre “Transporte Público”. Público. 
Yo creo que la ecuación correcta debería ser: “si vos me llevas es porque yo te pago. Es porque todos te pagamos”. Este tipo de transporte debería estar al servicio del público y no el público al servicio de este tipo de transporte. Pah! Hasta parece un panfleto listo para ser declarado en plena marcha por dieciocho de julio (perdón a los que leen y no son uruguayo y no entienden que es “Dieciocho de Julio”; pero bueno, no voy a andar explicando todo. Jodanse por no ser uruguayos y manejar al jerga)

Más aún: en Bruselas se compra el ticket y la gente marca “a conciencia” (si ya se: esto pasa en muchos lugares en Europa, pero yo estoy hablando de Bruselas específicamente) ¿Qué quiere decir esto? Que para ingresar al metro no hay obstáculos a priori que impidan tu pasaje si no marcas la tarjeta; en el bus y tranvía, el guarda (acompañante del chofer que se encarga de venderte boletos, marcarlos y controlar) no existe y los choferes están aislados del publico por una cabina hermética. Y se suma esto: nadie controla! Es muy extraño ver a inspectores.
En Uruguay el chofer y el guarda tienen contacto directo con el público, donde las peleas son constantes entre choferes y pasajeros, los gritos de “Puertaaaaa” porque el chofer se olvidó de abrirla en tu parada son moneda corriente o tenemos que aguantar la radio a todo volumen con Petinatti de fondo. Aquí la realidad está del otro lado de la moneda: Nadie controla pero la gente paga su ticket.

Usted, amable lector, adivine que eligió hacer está pareja de uruguayos cuando se tomaban el transporte público en Bruselas


También dentro de Europa existen diferencias en el transporte.

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