viernes, 20 de marzo de 2015

RUTINA DE VIAJE

Un reflejo liviano me despierta, viene mezclado con el verde de las paredes de mi tienda de campaña y el amarillento cansino de la primer luz del día. No se qué hora es pero imagino que son alrededor de las seis de la mañana. Amanece temprano en estos países y mi meridiano lo sabe. 

Otro día de viaje comienza.

Me lavo la cara. Recolecto un poco de dinero y salgo a la calle. Busco un lugar donde comprar avena, alguna banana, huevos y lo que encuentre barato. No gasto mucho, saludo al que me atiende y me vuelvo. Tengo un poco de yerba para el mate. Lo apronto como si no me importara que en dos mañanas más ya no tendré para tomar. No me importa.
Me enchufo la música. Empiezo con alguna de Cabrera o Bajofondo, dependiendo que tan uruguayo me sienta. Me preparo un desayuno como para salir a correr cien kilómetros: huevos revueltos con zucchini, cebolla, chile y ajo; lo acompaño con tomate picado con aceite y orégano, papas saltadas en aceite y pimienta, café, mate, pan o tortillas y alguna canción de "Cuatro pesos de propina" sonando.


sábado, 14 de marzo de 2015

CONFESIONES CARIBEÑAS (o la construcción dialéctica de un discurso viajero hegemónico)




Luego de dos años y medio de haber salido con la mochila hacia una vida totalmente desconocida, he aprendido algunas dos o tres verdedades (que pueden ser refutadas muy facilmente, por cierto) 
Recuerdo cuando estaba en Rumania y había dejado una vida a medio desarmar en Uruguay: una casa alquilada, deudas que iba pagando, dos gatos, algun curriculum dando vueltas en el mercado laboral, el proyecto compartido de qué hacer luego de que el viaje termine y cosas así. 

sábado, 7 de marzo de 2015

EL SALVADOR Y LA NOVIA INESPERADA

Centroamérica es como esa mujer que un día conoces y te cae simpática pero que no te parece para nada atractiva. Salis un día con amigos y ella esta ahí, sentada tomando su cerveza, riendo a veces y jugando a ser tímida otras tantas. Siempre mostrando su mejor lado, cantando en ese karaoke, siendo la primera en salir a bailar, haciendo cómplices al instante e invitando la próxima ronda. Esa noche bailaron todos y ella fue la que más movía y contagiaba. Aun así, bajo las luces de neón y el bullicio de la pista, no te le acercaste con segundas intenciones porque nada te despertaba. Los días fueron pasando y comenzaste a conversar con ella, te contó de su vida, su familia y como las tormentas han sacudido su vida. Poco a poco fuiste descubriendo algo profundo en ella y, gracias a su naturalidad, comenzaste a crear un vínculo más estrecho y ya no precisaron del grupo de amigos para verse.


martes, 24 de febrero de 2015

LA RUTA: SUSTANCIA Y CONCEPTO

Recuerdo que en cierta ocasión, cuando aun estaba a mitad de carrera de la Facultad, el nuevo siglo aún despuntaba, no existía Facebook y Shakira era morocha, me fui a dedo a las playas de Colonia, lugar al oeste del Uruguay.
Fue en una Semana Santa, donde todo buen uruguayo sale de vacaciones y opta por irse al campo a cazar y pescar, solo para sentirse parte de naturaleza por unos escasos seis o siete días al año. Con un amigo decidimos ir a pasar a una casa que su abuelo tenía en el medio de un pueblo escondido a orillas del Río de la Plata. Llevé un presupuesto de cuatrocientos pesos (quince dólares), unas galletas María, un libro que nunca leí, ojillas de fumar y un paquete de tabaco. 

domingo, 15 de febrero de 2015

DUDAS Y CERTEZAS


Certezas, siempre se le pide a la vida certezas. Tener la certeza de que un papel te diga quién sos: licenciado, doctor, maestro, dactilógrafo o zapatero. La certeza que te da una carrera, porque estamos en un mundo en que se premia el saber correcto y funcional, se le da un estatus y se lo enmarca a la vista de los demás.

La certeza de una vida con sueldos a fin de mes, un trabajo triste y permanente, un perro, una linda novia y una tarjeta de crédito que refinanciar.

martes, 27 de enero de 2015

AUSCHWITZ


Oświęcim, Polonia, es la ciudad en la que se encuentra el campo de concentración de Auschwitz, uno de los grandes símbolos de la bestialidad humana.  Te golpea en lugares que no esperas. Tocas la muerte sin llegar siquiera a un cero coma uno por ciento de la angustia que vivió la gente recluida allí. Cada hangar está numerado y forma parte de un gran museo. Si se sigue el orden, se puede ver una cronología de los hechos. Usted no precisa pagar a un guía para que le explique lo que está viendo, incluso yo creo que se llega a sentir mucho más si uno la recorre solo, en silencio, conectándose con lo que se muestra sin que nadie le distorsione el vínculo entre la historia y la tragedia. Es que está perfectamente diseñado para que uno se vaya metiendo en todo lo que pasó y cómo los hechos desencadenaron en un genocidio que uno no puede imaginar cómo la humanidad es capaz de tal maldad.

miércoles, 21 de enero de 2015

CARTA A UN RECUERDO


Aquí estoy: viajando, como de costumbre. Sintiendo el movimiento vital que da la ruta. En realidad, debo decirte, que he vuelto al camino que me otorga las mejores satisfacciones. Andaba un poco cansado, mi cabeza pidió parar un poco. Lo suficiente como para salir nuevamente.
Sigo viajando solo, claro. Tal es mi peregrinación interna. Sabes qué he descubierto que viajar de esta manera tiene esa ventaja de que no tenés que negociar nada con nadie: si un día te querés quedar en algún lugar, te quedas; si te querés ir, te vas. Te abre a conocer mucha más gente de lo que conocerías cuando viajas acompañado (y te digo que lo sé porque ya he viajado así por mucho tiempo), porque tal es la necesidad de socializar cuando no tenemos con quién compartir ciertas cosas.


domingo, 18 de enero de 2015

EN EL CAMINO

El camino era hacia arriba, curvas empinadas y el polvo de la terracería invadiendo el aire, eran mi única compañía. No pasaban autos, motos, personas, animales. Nada.“En el lugar que usted dé la vuelta yo me bajo” le había dicho a Jim, un veterano de california que me había levantado dos pueblos más atrás. Él solo estaba manejando y fumando marihuana, no iba a ningún lugar en particular. Jubilado, hacía cuatro años vivía en uno de los pueblos del Lago Atitlán cuyo nombre se me confunde ya que hay diez pueblos con nombres de santos. Comenzamos a charlar y fumar. Tópicos como la espiritualidad, seguir el corazón y hacer lo que a uno le gusta, eran los que dominaban la conversación. La charla se perdió en historias de su padre y pesares de su juventud

jueves, 15 de enero de 2015

SOLTAR PARA VIAJAR

“¿Panajachel? ¿Qué estoy haciendo acá? Este pueblo no lo tenía que cruzar yo, tengo que llegar a San Antonio Palopó y seguir rumbo sur a San Lucas para llegar a Santiago de Atitlán. Panajachel está más al norte.”  No entendía nada. Google me había dado la ruta: luego de Patzicia había una bifurcación, en una seguía la ruta panamericana y en otra la ruta uno. Esa última debía seguir. Entré a un local de Internet a chequear el mapa “Puta madre! Tengo que comprar ese mapa de centroamérica.” Algo que me vengo repitiendo hace unas semanas, momento en que decidí desanclarme de San Cristóbal, soltar ese lugar de magia, amigos, encuentros y muchas historias. Desprenderme del mezcal y las noches, de las mañanas que se estaban tornando en vacías y de esas montañas de atardeceres incandescentes. 

miércoles, 17 de diciembre de 2014

MAMÁ, SOY HIPPIE



Hola vieja, sabes que hace ya un tiempo que te lo quería decir, pero no sabía cómo. Fue algo que me agarró por sorpresa y cuando quise acordar, ya estaba adentro. A mi edad ya creo que es hora que te lo confiese, no se bien cómo fue que pasó. No sé si fue el paso de las circunstancias que me llevaron a ser lo que soy ahora. Lo sé, no le puedo echar la culpa a la vida, ella no tiene nada que ver. Tengo que asumirlo y decírtelo, Mamá: soy Hippie.

He aquí algunas razones: